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lunes, 18 de diciembre de 2017

Los chicos del calendario: Noviembre, diciembre

¡Hola, guapis!
Esta entrada digamos que no ha sido fácil escribirla, porque no me gusta hacer reseñas negativas, pero a veces no queda más remedio. Espero que os quedéis a leerla. 

Nombre: Los chicos del calendario: noviembre, diciembre.


Saga: Los chicos del calendario #5


Autora: Candela Ríos. 


Editorial: Titania.


Páginas:320.


Soy Candela Ríos y no puedo creerme que el año se esté terminando. ¿Os acordáis de cuando nos conocimos el diciembre pasado? Parece que fue ayer. En enero empecé un viaje, empezamos, porque vosotros siempre me habéis acompañado, y algún día tenía que llegar el final. Aquí está. 
 He recorrido el país entero, lo he puesto patas arriba buscando un chico que valiera la pena, alguien tenía que hacerlo, y al final la que ha acabado patas arriba, desmontada y con el corazón desbocado he sido yo. Y no lo cambiaría por nada del mundo. 
 Ha llegado el momento de conocer a los dos últimos chicos del calendario, noviembre y diciembre. Y también ha llegado el momento de las despedidas, y de elegir al chico del calendario. Ese chico que nos ha demostrado a todos y a todas que a pesar de los defectos, de los problemas que todos tenemos a diario, merece la pena arriesgarse por alguien. 
 Y yo tengo que decidir qué haré a partir de enero, cuando todo esto acabe, y si lo haré sola. Estos meses he descubierto que soy muy valiente, que si me caigo siempre puedo volver a levantarme y que me atrevo a enamorarme completa, irreversible y locamente.



Pensaba que ya este año no tendría que escribir ninguna reseña negativa más, pero me equivocaba. Es una pena que en diciembre me haya topado con una de mis peores lecturas del año, pero es lo que toca. Ya os digo que mi malestar no se debe solo a este libro, el cual tiene tela, sino a la saga en general, porque es de las pocas que me arrepiento de haber empezado, ya que ha sido una decepción en toda regla. De hecho, decidí leer este libro porque, total, ya que me había leído los cuatro anteriores, ¿qué más daba uno más? Terminar una saga por orgullo, para conocer el final y no por gusto ya deja claro las sensaciones que me ha dejado, pero voy a ir explicando los motivos por los que ha sido el chasco del año. Ya he podido comentarlo con mis compañeras de Folloneros Club, con las cuales he vivido cada página de esta saga y nuestras sensaciones han sido más o menos las mismas (si no sabes de qué club estoy hablando, ¡haz click en el enlace!). Igual la entrada queda algo larga, pero prefiero eso y que esté bien fundamentada, a que sea más corta y dejarme cosas en el tintero.

Para empezar, he de decir que a medida que iba leyendo los libros de la saga, me iba sintiendo más frustrada y engañada, porque me habían prometido una cosa y me han brindado otra. A día de hoy, me pregunto dónde quedó esa Candela luchadora, harta de los hombres aprovechados y sin corazón, y también me pregunto dónde quedó ese proyecto tan interesante que tomaría el nombre de los chicos del calendario. Un proyecto que se suponía que nos iba a mostrar lo mejor y lo peor de cada chico que conocíamos, que nos iba a convencer cada uno, poco a poco, de que los hombres merecen la pena. De que íbamos a sumergirnos en sus vidas de manera profunda. Los chicos del calendario se han quedado en un segundo, o incluso tercer plano, siendo un relleno total de una historia repetitiva. Los chicos que conocemos en este libro han pasado sin pena ni gloria, casi como los anteriores. Son chicos que pintan bien, parecen excelentes personas, pero solo conocemos una pizca de lo que podrían darnos, rozamos la superficie cuando podríamos ahondar mucho más. En los libros anteriores, siempre había alguno que al menos me dejaba con una sensación más marcada, pero esta vez ninguno ha llegado a calarme. Además, me ha parecido muy poco creíble que en ningún mes hayamos conocido a algún verdadero capullo. Vale, se supone que tenemos que encontrar al mejor hombre del mundo, pero todos sabemos que la vida es una caja de sorpresas y a veces estas no son buenas. Me parece extraño que todos los chicos que conocemos sean tan maravillosos y aprendan de sus errores, me hubiera gustado que Candela tuviera que enfrentarse a un caso perdido, que lo hay, en el mundo hay de todo.

"-¿Tú no estabas cavando? Deja de espiarme, Bernal.
-Deja de babear por otros tíos y ven aquí. Si te vas lejos me desconcentro porque te busco con la mirada y acabaré cargándome está lápida medieval.
-Se ha vuelto un romántico-se burla manuela (...)"

Si os soy sincera, pensaba darle una única mariposa de puntuación a este libro; sin embargo, no me parecía justo, puesto que tiene algo positivo que no se puede negar: engancha. La pluma de la autora (que no sé quién será, espero que no sea de mis autoras más amadas porque si no me iré a llorar por ahí) es ligera, nos cuenta las cosas de manera muy natural, los diálogos son vivos y directos... Vamos, que entretiene, lees las páginas de forma rápida y dinámica y no se te hace pesado, lo que sorprende, teniendo en cuenta lo poco que me gustaba lo que estaba sucediendo.

Pasando a los personajes principales, nos encontramos con lo mismo que en los libros anteriores, parece que me repito en cada reseña. Candela, de la cual esperaba una evolución, es más pava que otra cosa. No puedo con ella: es egoísta, va de víctima y se mete en la vida de los demás sin tener idea y creyendo que puede arreglar todo lo que ocurre. Que yo sepa, no eres el hada madrina de nadie, guapa. El caso es que es una protagonista con la que no quiero volver a encontrarme, porque su carácter es especialito y se nota que de los errores no aprende. En cuanto a Salvador, empezaba más o menos a reconciliarme con él, pero nada, que en este libro le da la tendencia por enésima vez de alejarse. Estoy cansada de siempre lo mismo, las mismas reacciones y su bipolaridad. Hasta en el libro se dice que su comportamiento no es lógico, pero luego sigue siendo así, por lo que me rindo, otro protagonista a la lista negra. En cuanto a Víctor, es otro que no se entiende a sí mismo, porque se deja utilizar como un bobo, digamos que es el pagafantas de la historia, pero luego se enfada en los momentos menos lógicos. Cuando sería normal que se cabrease, está tranquilo y servicial, y luego cuando están las cosas calmadas y Candela no la está armando, se pone hecho una fiera.
Mi opinión sobre este triángulo amoroso es que es tóxico y cansino. Tóxico, porque les hace daño a los tres, tanto en el pasado como en el presente, han sucedido cosas una y otra vez que agotan a cualquiera pero ellos siguen empeñados en seguir con sus respectivas obsesiones. Lo que más rabia me da es que haya dejado el proyecto de los chicos en el fondo para centrarse en este triángulo tan dañino y poco interesante, desde mi punto de vista.

Con respecto al final, solo diré que es muy triste empezar una saga de cinco libros y desde el primero saber cómo va a terminar la saga. Tenía la esperanza de que no sucediera, pero mi gozo en un pozo, más predecible imposible. Y ya el chico del calendario que ha salido elegido... Mejor me callo, porque vamos. Todo esto, para luego llegar a un epílogo que deja una trama abierta y da pie a, por lo menos, un libro más. Yo ya digo que aquí me quedo, me rindo, adiós a esta saga, a sus personajes y demás. Me quedo con la idea fantástica que nos presentaban en el primer libro, de conocer a diferentes hombres para saber si valen la pena, y a lo que podría haber sido si se hubiera explotado bien esa idea, conociendo de verdad a los personajes y adentrándonos en los temas peliagudos que tocan, no que estos se vean eclipsados por un triángulo amoroso que no vale ni dos euros. Me quedo con eso y con el segundo y tercer libro de la saga, que al menos en esos me entretuve y pensé que los personajes iban a evolucionar y la historia iba a despegar. En fin, se ve que de ilusiones se vive.

¡Un besote!


viernes, 1 de septiembre de 2017

Los chicos del calendario: Agosto, septiembre, octubre

¡Hola, holita!
He aquí otra reseña, esta vez de una continuación de saga. Esta vez... meh. La verdad es que me he llevado un chasco, os dejo con la reseña.

Nombre: Los chicos del calendario: Agosto, septiembre, octubre.


Saga: Los chicos del calendario #4


Autora: Candela Ríos.


Editorial: Urano.


Páginas: 352.

Me llamo Candela Ríos. Supongo que a estas alturas del año no hace falta que te expliqué quién soy o por qué estoy recorriendo el país de norte a sur y de este a oeste. Los chicos del calendario ha llegado a su ecuador y cada vez estoy más cerca de acabar esta aventura. Cada mes he vivido una experiencia única y he conocido a personas maravillosas con las que he aprendido lecciones inolvidables.
 En agosto, septiembre y octubre visitaré tres nuevas ciudades para continuar con mi búsqueda de un hombre que valga la pena y me haga cambiar de idea sobre el sexo opuesto. Aunque ¿queréis saber algo? Creo que empiezo a atisbar lo que buscaba… No tanto al hombre en sí, sino la respuesta. Empiezo a entender que todo es cuestión de perspectiva o del momento vital de atravesamos… Y que la cuestión no es tanto dar con ese ejemplar perfecto y único en su especie, sino encontrar ese chico cuyo momento coincida con el tuyo y haga que este caos que es el día a día sea tan intenso que ya no te importe subirte a la montaña rusa del amor.



Tras el final del libro anterior, pensaba que esta entrega sería diferente, que nos daría una sorpresa, que habría un giro de los acontecimientos que alzara el nivel de la historia y diera de sí lo que todos esperábamos. Pero no. La autora podría haber aprovechado al máximo el desenlace de la novela anterior para dar un cambio en el proyecto de Los chicos del calendario, en el comportamiento de Salvador o en las relaciones, pero nada. Es todo lo mismo, una y otra vez. 

Como punto positivo, el único que he visto esta vez, recalco lo ligera que es la lectura. La autora escribe de una forma natural, fresca, que hace que nos enganchemos y leamos el libro en un suspiro, casi sin darnos cuenta de que pasamos páginas. Las formas de hablar de los personajes son muy comunes, sin vocabulario complejo, es como si los tuvieras delante de ti dialogando. Esto ayuda mucho, porque la lectura no se nos hace cuesta arriba, sino que lo leemos casi sin notarlo.

El problema es que el libro ha sido muy repetitivo. La saga en sí lo es. Lo que no puede ser es que en una saga que está formada por cinco libros, en la cuarta parte todavía se arrastren los mismo problemas que había en el primer libro, y de la misma manera. Creía que Candela estaba evolucionando, y que la historia lo haría con este libro, pero me equivoqué. Menudo chasco me he llevado. Seguimos en el mismo punto que al principio. En el primer libro, nos prometieron que Los chicos del calendario sería un proyecto para conocer a hombres a fondo, entendiéndolos, viendo que merecen la pena. Ahora puedo decir que este proyecto me parece una farsa, he perdido la fe en él, puesto que conocemos a los chicos muy de pasada y solo la capa más superficial, para dar importancia a un tema que no la tiene: el triángulo amoroso, que es el más horrible con el que me he topado nunca. Pero vayamos por partes.

Me da mucha rabia que no se traten a fondo temas que llegan al lector, que tocan, y que los chicos del calendario nos presentan pero que no se explotan. Nacho es un joven que está metido de lleno en un proyecto llamado Valiente, que consiste en combatir el bullying. Pensaba que nos íbamos meter de lleno en él, ver cómo ayudaban a los niños, qué hacen para darle ánimos y también para que los acosadores dejen de hacer lo que hacen. Supongo que era mucho pedir. En lugar de eso, estamos todo el rato en el bosque, pendientes de si Nacho lo arregla con una chica a la que le hizo mucho daño en el pasado y ya está. Ah, y pensando en Salvador, claro está. Con Benjamín, tocamos, bueno, más bien rozamos, el tema de las drogas y como salir de ellas. De hecho, él quiere ayudar a exadictos para que no vuelvan a recaer y demás. Pues en vez de ahondar en ello, de explicarnos cómo poder ayudar a esas personas, de contarnos lo duro que es salir de ese vicio (teniendo en cuenta que Ben se supone que ha pasado por algo similar) y cómo ayuda la cocina a ello, nosotros conocemos a Ben por encima y nos centramos, de nuevo, en pensar en Salvador, Víctor y los planes malvados del señor Barver (padre). Ya de Adrián no os digo nada, porque es un visto y no visto. Una pena, teniendo en cuenta que su mujer murió de cáncer y la fundación de ayuda para esta enfermedad participa en algunas páginas, eso sí, solo de pasada. No profundizamos nada en esto, cosa que me parece fatal, debería hacerse un llamamiento para ayudar en esto, en el libro, aprovechando que se supone que vas a tratar el tema. Lo que me ha chocado, teniendo en cuenta lo que descubrimos en libros anteriores. 
Como veis, no es que los chicos no me hayan gustado, es que no los he conocido a fondo. Se han quedado en un quiero y no puedo. Así que voy a hablar de los personajes a los que sí que conozco, y que, justamente por eso, no me gustan. Vamos a ello.


"-Gracias por contarme esto, Nacho. Me imagino que ha sido muy difícil y te admiro; no solo por contármelo, sino por haber sido capaz de reconocer que necesitabas ayuda y pedirla. Tal vez tengas razón y Petra nunca querrá escucharte ni perdonarte, pero hay algo que no entiendo.
-¿El qué?
-¿Por qué no te perdonas tú?"

Voy a empezar por Candela. Parecía que la chica estaba mejorando, ordenando sus ideas y demás, qué ilusa fui al pensar eso.Me gustó cuando, al principio del libro, dice que sería la última vez que Salvador la echaba de su vida. ¡JA! Candela, déjame decirte que si una vez te lo hacen, te coge por sorpresa, si ya te lo hacen por lo menos cuatro... Es porque dejas que te traten como un estropajo. Además, me enfada que siempre recurra a Víctor cuando ella pasa por una mala época, pero cuando está bien, pase de él. Lo utiliza como si fuera un muñeco. Candela en este libro ha vuelto a caerme mal. Además, no me he creído sus reacciones, sobre todo después de descubrir lo que ocultaba Salvador, pues ella se comporta de la misma forma con él, apenas intenta ayudarlo, ni se informa, ni nada. Salvador, otro que me trae por el camino de la amargura. Siempre igual, ya cae pesado. Luego quiere aparentar que sufre un super cambio y va a ser el hombre de tu vida, seamos francos, aunque la mona se vista de seda, mona se queda. Pues esto es igual, pero con su carácter. Ya me resulta cansino, con su bipolaridad y demás. Que hasta un punto entiendo que lo está pasando mal, pero vamos, que ya le tengo tirria al hombre. Víctor se lleva el premio al arrastrado de turno. Me duele que no se valore, que se deje mangonear por Candela y que, aunque a veces saque el carácter que lleva dentro, luego vuelva a lo mismo. Debería valorarse un poco más, alejarse de todo, vivir su vida y que le den candela a Candela. Como veis, el triángulo amoroso no me gusta, y el libro, bueno, la saga, se centra en él, así que ya os podéis imaginar por qué no me ha gustado la novela.

El final me ha parecido precipitado y una forma de estirar más un chicle que no da más de sí. Lo peor es que si daría, si se llevara por otro camino, pero como no es el caso, así vamos. El libro siguiente lo leeré, que total, solo me queda uno. Además, todavía queda una pizca de esperanza en mí, que cruza los dedos para que la autora nos sorprenda un poquito con el final de la saga. Antes de irme, os recuerdo que este libro lo he leído en conjunto con mis compis de Folloner@s club, donde no paramos con las lecturas conjuntas.

¡Un besote!



viernes, 14 de abril de 2017

Los chicos del calendario: Mayo, junio, julio

¡Buenas, mis queridos adictos a la lectura!
Hoy os traigo la tercera parte de una saga, espero que disfrutéis de la entrada ^^

Nombre: Los chicos del calendario: Mayo, junio, julio.


Saga: Los chicos del calendario #3


Autora: Candela Ríos.


Editorial: Titania.


Páginas: 352.

Candela ha aprendido muchas cosas de los chicos de febrero, marzo y abril y empieza a sentirse más segura de sí misma, pero ¿qué le deparará el trimestre siguiente? En mayo, conocerá a Javier de Madrid. Un veterinario que se ha presentado él mismo como candidato a chico del calendario. Su objetivo: recaudar dinero y conseguir publicidad para un centro de animales maltratados. Pero, ¿realmente estará a la altura del título de “hombre que vale la pena”? Candela descubrirá con él que, aunque te hayan hecho daño una vez, no hay que cerrar nunca el corazón al amor. 
 En junio Candela visitará Segovia y conocerá a Alberto, un obrero de la construcción que está reformando un geriátrico y a quien los abuelos presentan como candidato perfecto. Su ex, sin embargo, no piensa lo mismo… pero, ¿y Candela? ¿Logrará ella empatizar con temas como la infidelidad y la culpa? Julio es mes de sol y playa, del calor de una isla como Palma de Mallorca. Este mes Candela conocerá a John, un español de madre inglesa, contable y loco por el surf. John quiere demostrarle a Candela que vivir “de las apariencias” es suficiente y que si ella sabe aprovechar el momento también podrá hacerlo. 
 Mientras tanto, Candela se debatirá entre el amor de Víctor y lo que siente por Salvador. ¿Logrará poner en orden sus sentimientos?



Candela vuelve pisando fuerte, con otros tres meses del calendario, lo que conlleva tres nuevos chicos por descubrir. ¿Me ha gustado lo que nos trae esta vez? La respuesta es, claramente, sí; esta tercera entrega sigue en la línea del libro anterior, aunque con un dato importante que se nos revela al final y que promete dar un giro de 180 º a la historia. Os han dado ganas de leerlo, ¿verdad?

Los chicos de este mes me han parecido la mar de interesantes, al menos los dos primeros. En mayo conocemos a Javier, un joven que tiene un debate interno, al no saber si hacer caso a su mente y alejarse de esa persona que le hace sufrir, o seguir a su corazón y darse una oportunidad. Javier es veterinario, cosa que me ha encantado, porque junto a él vivimos muy de cerca el amor por los animales, lo importantes que estos son y el cariño que sentimos por ellos, pero también vemos la cara oscura del tema: el maltrato animal. Siempre que surge este tema, no puedo evitar preguntarme: ¿cómo hay gente en el mundo capaz de pegar a animales? Los llamo gente, por no llamarles otra cosa, porque los verdaderos animales son ellos. El caso es que la historia de Javier me gustó mucho, porque toca dos cuestiones muy relevantes, con garra y de los que, si te mojas, puedes sacar mucho tratándolos en la novela. Sí, uno de ellos es el maltrato animal, pero el otro no lo voy a decir, ya lo descubriréis vosotros mismos cuando lo leáis. El problema es que estos asuntos se mencionan, afectan al día a día de los personajes, pero se tratan muy de pasada, de manera superficial, cosa que me ha dado rabia, porque se podría haber sacado mucho partido de ellos si se hubiera ahondado más. Por ejemplo, cuando aparece el "peligro" para Candela con la cuestión de las peleas de perros, pensaba que ella iba a hacer algo, investigar, ayudar a arrestar a los malhechores, no sé, cualquier cosa. Pero tan pronto como llegó el problema, se solucionó, y me dejó bastante insatisfecha.

"-Muy propio de ti disculparte por eso.
Él frunce el cejo.
-¿Estás enfadada porque te he besado o porque me estoy disculpando?
-Por las dos cosas."

En junio llegó mi chico favorito de los que conocemos en este libro, Alberto. Alberto es un hombre que cometió errores en el pasado, que hoy en día aún repercuten en su vida, pero no se rinden. Su modestia, sus ganas de luchar por ser mejor, por tener el amor de su familia, su ánimo para darse una oportunidad a sí mismo... Todo esto ha hecho que se convirtiera en mi chico favorito de estos tres meses, e incluso de los siete que llevamos ya en la saga. El amor que siente por su hija, por su trabajo y por los ancianos a los que visita a diario ha ablando mi corazoncito, sí señor. Junto a él, visitaremos un geriátrico, donde conoceremos a ancianos que no tienen desperdicio y también viviremos lo que es no recibir ni una visita al tener esa edad. A mí el tema de las personas mayores también me toca mucho, es algo que ocurre en el día a día, ese abandono familiar a los ancianos, cosa que me parece una crueldad. Como veis, los lugares que visitamos en mayo y junio con Candela han sido geniales, no podría haber elegido otros mejores.

En cambio, el chico del mes de julio ha sido el peor hasta ahora. ¿Peor que Salvador? Os preguntaréis. Pues sí, de hecho Salvador ha mejorado un poquito, aunque eso lo explicaré luego. Mi problema con John ha sido, simplemente, que no lo conocemos. Pero nada. Que sí, que sabemos su origen, que es surfero, super guapo y acostumbrado a actuar para quedar genial en las redes sociales. Y que no es tan capullo como parece. Ahí se queda la cosa. La sensación que me ha dado es que en julio, lo interesante es lo que sucede entre los personajes principales, mientras que el chico en cuestión solo está de relleno, para hacer bulto, sin aportar nada. Así que, sí, ha sido el peor mes teniendo esto en cuenta, porque John ni me va ni me viene, es como si no hubiéramos pasado con él ni un día y se supone que hemos estado el mes entero. John, colega, siento decirte que sobrabas, pobrecito.

Cómo no, este libro no puede ser una excepción en la saga, por ello se lee con suma facilidad y lo devoramos en muy poco tiempo. La autora (la misteriosa autora que no desvela su identidad y que con cada día que pasa hace que aumente mi curiosidad) tiene una pluma ligera, fresca y directa, que hace que las palabras te entren como si fuéramos una esponja absorbiendo agua. Vale, este símil se me ha ido un poco de las manos. Hablando de figuras retóricas, me han encantado las metáforas que están presentes en la novela, como la de las langostas o la del gato, que dichoso gato jajaja

"Huir cuando las cosas se ponen feas es un instinto natural, igual que saltar de un barco que se está hundiendo, sin embargo, Alberto decidió quedarse por su hija. Me pregunto si todos tenemos ese alguien que nos impulsa a desafiar nuestra naturaleza."

En cuanto a Candela, digamos que empezamos a entendernos. Reconozco que me he metido bastante en su pellejo, en su indecisión ante si dejarse llevar por conseguir una seguridad y estabilidad junto a una persona que va de frente o ser sincera consigo misma y arriesgarse con el que en realidad tiene su corazón. Porque, seamos francos, yo tengo claro a quien quiere ella de verdad, con ese amor que te corta el aliento. Candela ha madurado un poco, todavía le queda camino por recorrer, pero ha experimentado un cambio notable desde el primer libro de la saga hasta ahora. Salvador también ha evolucionado menos mal. Por cierto, os informo de que en esta entrega no he sufrido sobredosis de Salvador. ¡Hurra! Incluso me han gustado sus apariciones, porque ya no se comporta de esa forma tan... ¿Desagradable? Por decirlo de un modo fino. En fin, que ya no quiero matarlo, o al menos no del todo jajaja Además, vi todo un acierto que hubiera dos capítulos que no estaban narrados por Candela, sino que estaban desde el punto de vista de Víctor y de Salvador.
Sobre el desenlace, solo puedo decir que se desvela un secreto muy bien guardado y es una bomba, que marcará un antes y un después en la historia. No puedo esperar para saber qué ocurrirá en el siguiente libro, porque no sé que pasará con el proyecto, qué hará Candela, que pasará a continuación con los personajes... Se tambalea todo lo que veíamos afianzado hasta ahora, lo que hace que nos entren unas ganas locas de tener el libro siguiente en nuestras manos.

En resumen, esta tercera parte de Los chicos del calendario me ha gustado, pero he sentido que temas que podían dar mucho de sí no se han tratado con el cuidado y la profundidad que se debería, dejándose en un claro segundo plano para dar más importancia a la historia de los protagonistas principales. Pienso que si se hubiera centrado un poco más en los otros asuntos, se habría enriquecido bastante la historia. Este libro lo he leído con Folloner@s club, una iniciativa fantástica para compartir impresiones con otros ávidos lectores. Si queréis saber más, haced click aquí:


¡Besotes!


domingo, 6 de noviembre de 2016

Los chicos del calendario: Febrero, marzo, abril

¡Hola a todos!
Os dejo con la reseña de una lectura que me ha sorprendido positivamente, estoy muy contenta por ello :)

Nombre: Los chicos del calendario: Febrero, marzo, abril.


Saga: Los chicos del calendario #2


Autora:Candela Ríos.


Editorial:Titania.


Páginas:384.

Soy Candela Ríos, una chica normal con una vida corriente… O al menos lo era hasta que mi novio, ahora ex, me dejó por Instagram. ¡Por Instagram! Por si eso fuera poco, Abril, mi mejor amiga, me grabó sin que me diera cuenta y colgó el vídeo en Youtube.
 Así nacieron “Los chicos del calendario” y así empezó el año más excitante de mi vida. Se supone que tengo que recorrer España y buscar un chico que valga la pena. La revista para la que antes trabajaba como redactora del montón ha organizado un concurso y el país entero me está ayudando a buscar al chico del calendario. No sé si lo encontraré, pero me estoy encontrando a mí misma y por primera vez en mucho tiempo estoy viviendo de verdad. 
 El chico de enero fue Salvador Barver y con él vi las estrellas y el mar como no los había visto nunca. ¿He cambiado de opinión sobre los hombres? No. ¿He ido en moto hasta acantilados, he besado a un chico que ha puesto mi mundo del revés, he descubierto todo lo que puede hacerse en un ascensor y que la pasión a lo bestia existe? Sí, pero eso no es lo más importante. Salvador se ha ido, o eso dice, y yo sigo adelante. 
 Voy a conocer a Jorge, Víctor y Bernal y no sé qué puedo llegar a vivir con ellos. 
Enero fue intenso, no sé qué voy a descubrir en febrero, marzo y abril pero estoy impaciente por empezar. ¿Me acompañas? 
 12 meses, 12 chicos. ¿Cuántas veces serás capaz de enamorarte?



Como seguramente recordaréis, el primer libro de esta saga no es que me entusiasmara, precisamente. Fue una decepción, pero decidí darle una oportunidad a la segunda parte. Y menos mal que lo he hecho, porque en esta novela he encontrado justo lo que buscaba: diversión, entretenimiento y mucho más contenido.
Después de lo sucedido en enero, que no fue poco, Candela tendrá que dejar a un lado el lío que tiene en su cabeza y visitar Granada, donde vive el siguiente chico del calendario. Creo que este libro me ha gustado mucho más a que contamos con personajes nuevos que animan la historia, ya que no nos centramos solo en Salvador y Candela, personajes que no me gustaron nada, aunque Cande ha mejorado un poco. Pero bueno, vayamos por partes, que si no hago un cacao aquí que provocará que no acabe explicándome bien.
La pluma de Candela Ríos engancha sin que nos demos cuenta, yo leí el libro en dos días y la verdad es que apenas notaba que pasaba las páginas. La narración es tan fluida, fresca y coloquial que se lee en un suspiro. Si buscáis una lectura para alternar entre tanto libro denso, porque estáis en bloqueo lector o simplemente porque necesitáis algo ligero, este libro es el ideal para ello.

"-Es injusto que alguien tenga que hacernos daño para que nuestra vida cambie, ¿no te parece?
-Sí, lo es, pero yo tenía una abuela que decía que a veces hay que caer de bruces contra el suelo para reaccionar y aprender a bailar y yo, desde que pillé a mi ex con esa en el sofá, no he parado de bailar."

Después del caos de enero, protagonizado por el misterioso, inestable e impactante Salvador, conoceremos a tres chicos nuevos durante los tres meses siguientes. En febrero, el chico del calendario será Jorge, un joven que ama el fútbol, es muy amigable y es imposible no sonreír junto a él, es de esas personas en cuya compañía sientes que te envuelve un aura de buen rollo muy especial. En marzo, Candela elige a Víctor, un químico que no para de investigar, tal vez algo huraño, pero que al final se dejará conocer. Por último, tendremos a Bernal, un rompecorazones que está de toma pan y moja, que se lleva de calle tanto a chicos como a chicas y que está acostumbrado a conseguir lo que quiere en el ámbito de la seducción Como veis, son tres hombres muy diferentes, pero será genial conocerlos. Bernal es el que menos me ha gustado, porque es el que me ha resultado más típico; Jorge es un encanto, pero yo me quedo con Víctor. Sin duda, él sí que plasma la esencia del proyecto Los chicos del calendario. Es un reto para Candela, porque no es el típico hombre al que todo el mundo desea ni es super abierto, más bien todo lo contrario, ya que se encierra en sí mismo y es muy directo, incluso brusco. Así que de estos tres meses, me quedo con marzo, y no porque sea el mes de mi cumpleaños (que también influye xD), sino porque representa un verdadero desafío para Candela y ella podrá aprender mucho de él, al igual que él de ella. Este sí que es un chico de carne y hueso, de los reales que valen la pena, no como el idiota de Salvador.

Ahora vamos a hablar de Cande, la cual ya sabéis que me cayó bastante mal en el primer libro. Pues reconozco que en esta segunda entrega, Candela ha sufrido una mejoría, ¡menos mal! Aunque todavía le queda mucho camino por recorrer, no os creáis que ha cambiado tanto de la noche a la mañana. Viajar a un lugar distinto cada mes y sola la está ayudando a conocerse a sí misma, y la Candela que está saliendo a la luz me gusta. Es más divertida, se cuestiona más las cosas y está empezando a aprender a no dejarse pisotear. Me ha gustado alguna que otra reacción y/o contestación que ha tenido con Salvador, me han dado ganas de chocarle los cinco, a pesar de que hay escenas donde se deja manipular fácilmente. Digamos que es una oruga que se está preparando para convertirse en mariposa. Espero que siga progresando en las continuaciones, porque es algo que ha hecho que disfrutara mucho más de la lectura. Además, la chica es un libro abierto, nos transmite con intensidad todos sus sentimientos, lo que nos permite comprenderla mucho mejor, cosa que se agradece, aunque esto a veces nos enerva más porque la chica tiene cosas de agüita en algunos capítulos.

Eso sí, eché en falta una ambientación más trabajada. La autora se centra mucho en la historia que cuenta, cosa que veo bien, pero me habría gustado que describiera un poquito más el entorno, para lograr encandilarnos con los lugares que Cande visita.

En fin, os animo a que leáis esta novela, ya que es muy amena, divertida y natural, que nos llevará a conocer diferentes lugar junto a hombres la mar de diferentes entre sí, pero de lo más interesantes, contado todo por una protagonista que está empezando a evolucionar. Si no os gustó el primer libro de la saga, como fue mi caso, os recomiendo que le deis una oportunidad a esta segunda entrega, estoy segura de que os sorprenderá positivamente. A veces dar segundas oportunidades es bueno, porque esta vez creo que he dado con una saga que mejorará con cada libro que se publique.

Antes de irme, os recuerdo la existencia de Folloner@s club, un club de lectura alucinante en el que os lo vais a pasar de miedo. Si queréis formar parte de esta gran familia, haced click en esta imagen:


¡Un beso!

lunes, 11 de julio de 2016

Los chicos del calendario

¡Hola a todos!
Hoy traigo reseña nueva. Espero que os guste y me comentéis qué os ha parecido ;)

Nombre: Los chicos del calendario. Enero.


Saga: Los chicos del calendario #1


Autora: Candela Ríos.


Editorial: Titania



Páginas:288.

12 meses, 12 chicos, ¿cuántas veces serás capaz de enamorarte?
 A Candela Ríos nunca le sucede nada de película. Ella es una chica normal con una vida corriente. O al menos eso cree, hasta que su novio la deja por Instagram con una foto de unas maletas y varios hasthags de muy mal gusto. Ahora la vida de Candela ha cambiado. Candela ha cambiado. Ha descubierto que está harta de pensar que ella es el problema y ha decidido convertirse en la solución. El problema son los hombres. Y Candela tiene una teoría que puede demostrarlo. Pero Abril, su mejor amiga, la ha grabado mientras explicaba esta teoría, ha compartido el vídeo en redes y se ha vuelto viral. Ahora todo el mundo lo ha visto, en el trabajo, en su familia, en su ciudad, en su país... Y el país entero ha decidido poner a prueba la teoría de Candela. Bueno, el país y Salvador, el dueño de la revista donde trabaja Candela. Candela ya no es una redactora del montón, ahora está al frente de “Los chicos del calendario” y tiene todo un año para encontrar un hombre de verdad. Uno que le demuestre que está equivocada.
Doce meses para conocer doce ciudades distintas y doce vidas distintas. Candela tiene 365 días para descubrir quién es de verdad y convertirse en protagonista absoluta de su vida. ¿La acompañas? El chico de enero, Salvador, está decidido a enseñarle que para conseguir lo que quiere antes tiene que reconocer lo que de verdad desea.

Los chicos del calendario me llamó desde que supe de su existencia. Y a pesar de haberme decepcionado, no me arrepiento nada de haberlo leído, porque sé que si no tendría la espinita clavada por el "y si..."

La novela parte de una idea brillante y muy original. Un recorrido por todo el país en busca de un hombre que merezca la pena. No me diréis que no es original. Estaba deseando empezar a leerlo para saber a qué prueba les sometería Candela para descubrir su verdadera personalidad, y además si el primer chico es su jefe, más interesante se pone la cosa. En fin, que me parece una idea innovadora, divertida e interesante, porque puede dar muchísimo juego. El problema es que no se trató de la manera en la que se debería, o al menos esa es mi opinión.

Empecé el libro muy ilusionada,  los dos o tres primeros capítulos me fascinaron. El discurso de Candela, con carácter y sinceridad, me fascinó. Odio que la gente generalice, eso es cierto, pero era imposible no estar de acuerdo con muchas de las cosas con las que dijo Candela, poniéndose en su situación. Estaba segura de que la historia iba a ser una pasada y que la prota me encantaría. Pues nada, mi gozo en un pozo. Páginas después, la historia cae en picado, se me hizo repetitivo, sin chicha ninguna y a veces incluso me ponía bastante nerviosa.

"-¿Con quién se supone que tengo que ir a cenar? ¿Cón mi jefe o con el chico del calendario?
Vale, igual he sido un poco borde, pero el modo en el que ha hablado de mi trabajo me ha revuelto las tripas. Nunca nadie me había dicho a la cara que hasta ahora jamás he escrito sobre algo que me importe y él acaba de insinuarlo.
-Cenarás conmigo. ¿Te parece bien?"

Primero voy a empezar hablando de Candela. ¿Dónde se quedó la Candela de los primeros capítulos? Para mí solo fue una ilusión, o un vago recuerdo. Si al principio Cande me parecía una joven decidida, fuerte y de armas total, ahora pienso que es muy inmadura, débil y bastante boba. Vamos a ver, tu novio te ha dejado por Instagram, ¡por Instagram! Deberías estar cabreadísima, echando pestes de los hombres y ser desconfiada a más no poder (cosa que ocurre en dos o tres capítulos nada más). Te ofrecen hacer un proyecto que sirve para demostrar lo que has dicho y defendido, lo que se supone que piensas, y no te lo tomas en serio. Es ver a Salvador y, voilà, a la señorita ya se le caen las bragas nada más verlo. ¿Pero esto qué eeees? Demuestra lo que vales, intenta descubrir lo peor de él y ´sacalo a la luz, no te dejes mangonear ni engañar. Después de lo que has pasado, Cande, eso es lo que deberías haber hecho. Pero es ver a Salva y hala, ¿quién dijo que los hombres no eran necesarios y que eran todos unos sinvergüenzas? Es que parece que tienes memoria de pez, o que tienes horchata en las venas. Salva te escondía cosas, no estaba siendo claro contigo y tú lo que hacías era caer rendida a sus brazos a la primera de cambio. Además, no entiendo tanta frialdad con el tema de Rubén. Vivías con él, era tu pareja. ¿Cómo demonios te puede importar tan poco que se haya ido y que te haya dejado? Y encima de esa forma. Vale que no tengas que estar llorando día si y día también, pero chica, un poco de sentimiento. Que parece que a ti no te ha querido nadie de verdad, porque para ti todos es nuevo, pero tú tampoco has sabido querer.


Descripción gráfica de Candela

Salvador tampoco es que me haya convencido del todo, no os creáis. Primero me gustaba mucho, porque hacía sentirse a Candela especial y la trataba muy bien, pero luego... Entre que pedía honestidad a toda costa, y luego él mismo no lo era, ocultaba muchas cosas y llegó un momento en el que parecía que usaba a Cande solo para acostarse con ella cuando a él le placía... Pues qué queréis que os diga, a mí mucho no me gustó xD Además, me he quedado con la sensación de que, a pesar de que Salvador aparece mucho en la novela, no llegamos a conocerle en realidad. No sé quién es de verdad Salvador, qué le gusta, qué hace y qué secretos tiene. Tampoco entiendo cuáles son sus intenciones, ya que primero hace una cosa y luego dice otra. Es un personaje complicado en el que no se ha ahondado lo suficiente, y eso me enerva. Seguramente la autora se está guardando ases bajo la manga para ir soltándolos en las continuaciones de la saga, pero jolín, demasiados cabos sueltos

Esta primera parte de la saga es bastante introductoria, ya que se centra solo en Salvador, el chico de enero. Habrá once chicos más, y la saga estará compuesta por cinco libros, así que los otros se condensarán en los otros cuatro libros. Pienso que debería haberse incorporado al menos un chico más en este libro, para que hubiera más dinamismo e interés. Aun así, el libro se lee muy rápido, ya que el lenguaje utilizado es coloquial, los diálogos son muy naturales y al fin y al cabo el interés se mantiene, ya que queremos saber cómo es Salvador y qué pasará con Cande y él al final.

Antes he dicho que el libro se me ha hecho repetitivo, esto se debe a que hay un punto de la novela en el que la historia se estanca y no deja de ocurrir lo mismo una y otra vez. Salvador oculta cosas, Candela se traba y duda de él, luego el la llama, se reconcilian y se acuestan. Sí, ellos con el sexo lo arreglan todo. El sexo en este libro se me ha hecho un poco cansino, más que nada porque tenía la sensación de que quitaba páginas a lo que era realmente interesante.

En fin, es un libro que tampoco es que sea tan malo, sino que yo esperaba muchísima más, que tuviera más jugo, y no ha sido así. Esto es lo que pasa cuando vas con las expectativas altas. Hay bastantes hilos sueltos y tengo ganas de saber cómo será el chico de febrero, si se resuelven las cosas de Salvador y Candela deja de ser tan niñata. Así que sí, leeré el segundo libro de la saga, que espero que mejore. Dependiendo de si me gusta o no, continuaré con estos libros o los dejaré pasar. 


Por último, deciros que he leído este libro a la misma vez que otras personas (que son adorables, por cierto). Sí, os hablo de Folloner@s club, y os animo a que os apuntéis en él. Es muuuy divertido y compartir las impresiones con amantes de la lectura como tú es completamente genial. SI queréis saber más, pinchad en la imagen siguiente.




Y esto es todo por hoy jeje
¡Un besote!

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