¡Buenas!
Os dejo con un libro que tenía muchas ganas de leer, pero no ha sido exactamente lo que esperaba. Aun así, no está nada mal, espero que disfrutéis de la reseña:
Nombre: No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas.
Autora: Laura Norton.
Editorial: Espasa.
Páginas: 352.
Si estás leyendo estas líneas es que te ha llamado la atención el título.
¿Te gustaría decírselo a alguien? ¿Serías capaz de decírtelo a ti mismo? Y lo más importante: ¿te gustaría mantener durante un buen rato la sonrisa que se te ha quedado en la cara? Pues esta es tu novela.
Te podríamos contar con más o menos gracia de qué va la cosa, para que te hicieras una idea: que si la protagonista, Sara, es muy maja, que si tiene un trabajo muy interesante (es plumista, ¿a que nunca lo habías oído?), que si es un pelín obsesiva y alérgica a los sobresaltos...
Por supuesto, la vida se le complica y se encuentra con que su piso se convierte en una especie de camarote de los hermanos Marx cuando en la misma semana se meten a
vivir con ella su padre deprimido, su hermana rebelde y su excéntrico prometido y, sobre todo, el novio al que lleva mucho tiempo sin ver...
Pero mejor no te lo contamos porque te gustará leerlo. Lo único que necesitas saber es que, desde el título, te garantizamos unas cuantas horas de descacharrante diversión como hacía tiempo que no disfrutabas.
Este libro tenía muchas ganas de leerlo y me decidí a hacerlo finalmente por la proximidad del estreno de la película. El libro está bastante bien, cumple su función. Ya os adelanto que es de esos libros entretenidos, que sirven para desconectar y pasar un buen rato, sin muchas pretensiones. De esos ideales para el verano, para llevarlo a la playa y olvidarte de todo, pero nada más. Así que si esperáis otra cosa, os aviso de que no la vais a encontrar.
Nuestra protagonista, Sara, es una joven que acabó la carrera de química pero eso no la llenaba del todo, así que decidió ser plumista. Esta profesión me ha parecido de lo más original, la verdad es que nunca había oído hablar de ella y me ha gustado la pasión que tiene Sara por las plumas, por los diferentes colores, formas y sobre todo, por como las aplica en sus diseños.
El problema es que yo esperaba una lectura con la que me tronchara de risa, que me hiciera soltar carcajadas cada dos por tres, pero no ha sido así. Es cierto que la novela mantiene un tono divertido durante todas sus páginas y suceden cosas de lo más disparatadas y simpáticas, pero no me ha hecho reír, salvo en casos puntuales. No sé si es que yo tengo un humor raro o qué, pero el caso es que solo he reído un par de veces, por comentarios que soltaban los protas y por la situación que se vivía en ese momento.
"-Las experiencias a vida o muerte tienen que servir para algo. Vale, tal vez no sirvan para nada. Pero ya que pasamos por ellas, al menos darles un sentido. "
Otro "pero" es que la lectura no me ha enganchado, de hecho ha habido partes que se me hicieron realmente pesadas y forzadas. Unas veces leía con fluidez, ya que la situación me gustaba y quería saber qué pasaría con esas ideas alocadas que se les ocurrían a los personajes, como es el caso de la escena del zoo o la del desfile. Pero había otras partes que buf, simplemente no podía. Menos mal que estas no duraban mucho, pero el caso es que las había.
Los personajes en general han estado bien, salvo la protagonista. Sara es cansina, una drama queen en elevados niveles y muy egoísta. Se cree que es el ombligo del mundo, a pesar de intentar hacernos creer que su hermana es la que quiere llamar la atención. Sara siempre está alterada, paga sus cabreos con los de su alrededor y parece que en vez de tener treinta años, tiene catorce y está en plena edad del pavo. Vale que su vida es un desastre y que todo le viene de sopetón, cada vez que intenta hacer algo con su vida algo pasa y se fastidia, pero eso no justifica que tenga ese comportamiento todos los días. Otro personaje que no me ha gustado ha sido su madre, que telita con la mujer ehh. Esa se arrima al mejor postor, y le da igual el daño que haga a su familia, ya sé de dónde sacó el egoísmo su hija.
"-Hay más peces en el río -dijo.
-Di que sí, papá, y los prostíbulos llenos de putas."
El resto de personajes no están mal, aunque algunos estén más trabajados que otros. Aarón me ha gustado, porque sabe vivir la vida al máximo, tiene ideas un poco arriesgadas y raras a primera vista, pero son divertidas y te hacen sentir vivo. Que sí, que es el típico guaperas que tiene a todos a sus pies, pero me ha molado su personalidad. Lo mismo me pasa con Lu, es tan jovial, tan divertida, llena de vida y no se corta al decir las cosas... No sé, me quedo con ellos dos como personajes favoritos. De Roberto no puedo decir mucho, ya que he sentido que no lo conocemos del todo, por lo que no me ha llegado ni he conectado nada con él. Y Erik, alias Vikingo, es tan gracioso... Con él si que me reí, este hombre se apuntaba a un bombardeo jaja Eso sí, la familia de Sara en general parece que está formada por verduleros, porque siempre están armando escándalo y follones por todo.
El final me ha gustado, algo predecible pero genial para terminar el libro, tal vez algo precipitado. Es un libro que no ha estado nada mal, pero del que esperaba más. Espero que el otro libro de la autora, Gente que viene y bah, me guste más.
El caso es que no me puedo ir sin mencionar algunas cosas que me parecieron demasiado surrealistas: SPOILER Primero, no me creí que Aarón se arrepintiera de no haber besado a Sara cuando eran adolescentes, ya que si tú quieres algo con una persona, no te comes la boca con otra en la fiesta en la que se supone que quieres besar a Sara. Luego está lo de Roberto. Vamos a ver, Sara le puso en bandeja que le dijera si la quería dejar, y él decidió no decírselo. Y esperó a que ella viajara a China para dejarla. Eso es cruel y encima no se lo cree nadie, ya que cualquiera habría aprovechado la oportunidad para soltar el bombazo y dejarla cuando ella se lo insinuó, o al menos cuando ella le preguntó si le quería a su lado en China. FIN DEL SPOILER
Por último, quiero decir que este libro lo he leído en una lectura conjunta de Folloner@s club, una iniciativa que mola mucho y que espero que os animéis a conocer. Si queréis saber más de este club de lectura, pinchad en este banner:
¡Besotes!














