¡Buenas!
¿Qué tal va el finde? Hoy vengo con la segunda parte de una trilogía que tuvo mucho éxito en su tiempo jeje Espero que os guste la reseña.
Nombre: El mundo del mañana.Trilogía: El fin de los tiempos #2
Autora: Susan Ee.
Editorial: Océano Gran Travesía.
Páginas: 407.
Los supervivientes del Apocalipsis que devastó la Tierra intentan organizarse y reconstruir lo que queda de la civilización. En medio de la anarquía y la violencia, Paige desaparece de nuevo. En la búsqueda de su hermana pequeña, Penryn descubre los planes secretos de los ángeles. ¿Hasta dónde estarán dispuestos a llegar para alcanzar sus fines? Mientras tanto, Raffe intenta recuperar sus alas. Sin ellas no puede reunirse con los de su especie ni ocupar el lugar que le corresponde como líder. Raffe tendrá que decidir qué es más importante: hallar sus alas o ayudar a Penryn a sobrevivir.
El mundo del mañana comienza en el punto en el que se quedó el libro anterior. Tras lo sucedido en el nido de los ángeles, los caminos de Raffe y Penryn se separan y cada uno ha de luchar por sobrevivir y por conseguir sus objetivos.
Sinceramente, esperaba otra cosa de esta continuación. Aunque tiene partes de acción, me ha resultado una novela un tanto monótona, máxime cuando vuelve a suceder lo mismo: familia de Penryn reunida, su hermana Paige desaparece, Penryn la busca hasta dar con ella. En realidad, vuelve a ocurrir lo mismo, de forma diferente, pero la trama se centra en lo mismo que el libro predecesor, así que eso se me hizo repetitivo. Tampoco ayudó que los protagonistas no se vuelvan a encontrar hasta el último tercio del libro. La primera parte se centra en lo que vive Penryn, y reconozco que hubo partes que se me hicieron un pelín aburridas. Por todo ello, diría que este libro es más bien un libro de transición, un puente entre la primera y tercera entrega, dado que lo que sostiene la lectura es más bien su final.
Sin embargo, pese a esos puntos negativos que he comentado, en realidad el libro me ha gustado, ha estado bien. Por un lado, he disfrutado de los momentos de Penryn con la espada de Raffe. La espada lo echa de menos, por lo que empieza a mostrarle a Penryn recuerdos de Raffe y también comienza a entrenarla. Me gustó que la autora decidiera darle vida a la espada, no solo a esta, sino también a las del resto de los ángeles, como se demuestra de cara al final.
Por otro lado, en este libro conocemos más sobre los ángeles: sobre sus conocimientos, sus intenciones y también sobre sus experimentos. Con respecto a esto último, he de decir que sufrí mucho, no solo por las barbaridades que crean y la crueldad inmedible de los ángeles, sino por lo bien que plasma la autora ese dolor. Diría que las descripciones son brillantes, te hacen sentir parte de la historia, como si estuvieras ahí mismo, rodeada de miseria y luchando por sobrevivir. Nos proporciona detalles minuciosos de lo que ocurre y del entorno y hay escenas bastante sangrientas. Personalmente, todo lo relacionado con los escorpiones de este libro me hace pasarlo muy mal, por el daño que hacen, el terror que provocan y también por lo que son y el dolor que tuvieron que sentir para llegar a eso. Lo mismo con lo que han hecho con los niños. Aunque sea un libro de ficción, esas partes me han afectado más de lo que pensaba, son bastante fuertes.
Y, por último, ¿cómo no voy a rescatar el reencuentro entre Penryn y Raffe? Si en el primer libro no me terminaban de convencer juntos, en este los he shippeado hasta la médula. Penryn es una chica valiente, que ama a su familia, pese a sus rarezas y dificultades, y que se arriesga mucho para conseguir lo que considera justo. Es una superviviente nata. Eso hace que a veces se meta en embrollos de los que difícilmente puede salir, es un poco temeraria. De Raffe en este libro tenemos poco, pero podemos ver su parte más "humana", apreciamos con más claridad sus sentimientos. Esperaba como agua de mayo que volvieran a verse, y es que ese abrazo entre ellos lo fue todo. Fue como si volvieran a su hogar después de un largo tiempo, y eso me enterneció. Disfruté de cada escena en la que aparecían juntos.
En definitiva, ha sido un libro que ha estado bien, con mucho potencial y buenos elementos, pero que la autora decidió exprimir en las últimas páginas, dejando el resto un poco abandonado, por ello no lo disfruté tanto.
¡Besos!







