¡Hola, hola!
¿Qué tal ese puente? Yo bien, aunque con cosillas que hacer. Si me habéis escrito un correo esta semana y aún no os he respondido, pido paciencia porfa, hoy me intenté poner al día con ellos, pero se me han quedado un par pendientes. La semana que viene os respondo sin falta <3
Espero que, en medio de estos días de descanso, encontréis un ratito de lectura. Para incitaros más a que leáis, os dejo por aquí una nueva reseña.
Nombre: Twisted.Saga: Nunca Jamás #4
Autora:Emily McIntire.
Editorial: Montena.
Páginas: 432.
Para él, ella es un diamante en bruto. Para ella, él es su peor pesadilla.
Yasmin Karam, hija de uno de los hombres más ricos del mundo, nunca ha tenido que luchar por nada. Sin embargo, cuando su amado padre cae enfermo, su último deseo es verla casada con el hombre que él elija. Pero... el corazón de Yasmin ya tiene dueño. Un criado. Una rata callejera. Un hombre al que su padre jamás considerará digno.
Atrapada entre la espada y la pared, Yasmin hace un trato a la desesperada con Julian, la mano derecha de su padre, sin saber que este tiene planes muy diferentes.
Julian Faraci solo tiene un objetivo: convertirse en el hombre más poderoso del mundo. Ha edificado un futuro sobre cimientos de magulladuras y huesos rotos, sin importarle quién saliera herido. Por eso, no se detendrá ante nada que le impida heredar lo que le corresponde por derecho. Incluso aunque tenga que obligarse a contraer matrimonio con una mujer a la que no soporta.
Yasmin es una malcriada que no sabe cuál es su lugar. Julian es el villano de su historia, pero ha decidido que esa mujer será suya..., sin importarle lo que tenga que hacer para convencerla.
Yasmin adora a su padre, el dueño de una de las empresas más relevantes de venta de diamantes, aunque todo el mundo sabe que el negocio no es del todo limpio. Su padre se encuentra muy enfermo y lo que busca es asegurar el porvenir de su hija, por lo que empieza a buscarle un marido que la cuide y la proteja, y que sepa llevar la empresa, porque es ella la que heredará el imperio que ha montado.
Julian Faraci es la mano derecha del padre de Yasmin, trabaja en el negocio y quiere hacerse con el mismo, no entiende cómo su jefe le va a dejar ese legado a la mocosa de su hija, y no a él. Por ello, trazará un plan para poder conseguir lo que quiere.
Volvemos a la serie Nunca Jamás, esta vez, con una historia inspirada en Aladdín. Julian Faraci será nuestro Jafar(J-Far), que tiene de mascota una serpiente y es un villano de los pies a la cabeza; Aidan, el amante de Yasmin, nos recordará a Aladdín, Riya, la mejor amiga de Yasmin, se dará un aire a su tigre en la película, a Jenia podemos relacionarla con el genio de la lámpara... En fin, no solo los nombres, sino expresiones, como la de rata callejera, en incluso la ambientación, nos transporta de manera indirecta a la historia de Aladdín, aunque son pequeños guiños y lo que acontece en el libro no tiene nada que ver. De hecho, como en los libros anteriores, tenemos un dark romance de lo más retorcido, donde el protagonista masculino es capaz de hacer cualquier cosa, hasta planear matar a Yasmin, con tal de conseguir el imperio de diamantes. Hay escenas de violencia, de actitudes posesivas y de alto contenido sexual. Si sois sensibles a contenido explícito de este tipo, tenedlo en cuenta, antes de que decidáis leer este libro.
Wretched me decepcionó bastante, pero con Twisted me he reconciliado con la autora. La dinámica inicial ya atrapa. Por un lado, tenemos a una Yasmin que ama a su padre, a pesar de que tampoco es que haya sido el padre ideal, pero la quiere y cree hacer lo mejor para ella, aunque sea un machista y un orgulloso. Yasmin me ha gustado porque la tienen como una niña tonta, y en realidad es capaz de hacer cualquier cosa por las personas a las que ama, tiene un buen corazón en ese aspecto, y aunque los demás la hagan de menos, ella sabe lo que vale. Me ha gustado que de pequeña tuviera un crush con Julian, y que ahora sea él el que se fija en ella, primeramente. Julian es un personaje que es retorcido, está todo el día peleándose con Yasmin y es un tanto rastrero al principio, pero atendiendo a su infancia, digamos que aprendió a ser así tras cómo fueron sus padres con él. Eso lo es en un inicio, luego vemos como con Yasmin va cambiando, aunque lo haga de manera casi inconsciente y no quiera aceptarlo. He disfrutado de sus diálogos, de sus tira y afloja, de cómo ambos intentan mirar por sus intereses, pero poco a poco empiezan a disfrutar de la compañía del otro, a protegerlo... Todo dentro de la toxicidad de la relación, por supuesto. Como siempre os digo, uno sabe sobre lo que va a leer más o menos en este libro.
El final, como siempre, precipitado, y sin mucho sentido con respecto al comportamiento de Yasmin, actúa de forma impulsiva y parece que sin sentir ningún tipo de trauma o remordimiento después de lo que hace. Es una pena que la autora no sepa dar finales acordes a la historia, pero bueno, en general he disfrutado mucho de la lectura.
¡Besos!







