¡Hola!
Feliz domingo. Estoy contenta, porque por fin empiezan mis vacaciones, ya era hora jaja Aprovecharé para leer, descansar, hacer un viaje... Tenía muchas ganas de que estos días llegaran.
Hoy os traigo un libro que leí en lectura conjunta en el club El Patio Literario, y he de decir que me decepcionó bastante.
Nombre: Hijos dorados.Autora: Patricia Ibárcena.
Editorial: Umbriel.
Páginas: 448.
Sabía que la decisión que había tomado, la de acercarse a ellos, era la correcta. No tenía ninguna duda.
Ojalá alguien le hubiera advertido de lo equivocada que estaba.
¿Hasta dónde estarías dispuesto a llegar para conseguir poder?
En la Facultad de Derecho de Cornell no basta con ser un estudiante brillante. Para destacar, tienes que ser el mejor. Y para ser el mejor, tienes que conseguir la beca.
Esto es algo que Vera Velasco tiene muy claro. Por eso, su plan al llegar a Cornell es sencillo: esforzarse y trabajar al máximo para ser una de las cuatro personas galardonadas con la beca. Y si en el camino se acaba aislando del resto y perdiéndose a sí misma, que así sea.
Claro que lo que Vera no espera es toparse con un grupo de cuatro estudiantes que, al igual que ella, desean la beca. Todo el mundo le advierte que no se acerque, que son peligrosos, capaces de cualquier cosa por conseguir lo que quieren.
Pero hay algo en Vera que le impide hacerlo.
Porque le fascinan.
Porque la atraen.
Porque sabe que, en el fondo, son iguales.
Y ya sabéis lo que dicen:
Qui amat periculum, in illo peribet.
Quien ama el peligro, en él perecerá.
Me animé a leer este libro debido a que me apunté a una lectura conjunta organizada en El patio literario, un club de lectura en el que participo a través de Telegram. No era un libro que tuviera pensado leer, pero cuando salió la lectura conjunta dije, ¿por qué no? Tal vez debería haber dicho ¿por qué sí?, dado que me he llevado una pequeña decepción.
Mi principal problema con el libro ha sido que me ha resultado bastante aburrido. Realmente, me obligaba a leer, porque no me enganchaba. Tampoco es que se me hiciera cuesta arriba a un nivel preocupante, pero vamos, podría haber dejado a medias el libro y no hubiera ocurrido nada, me hubiera quedado exactamente igual.
Creo que esto se debe a dos factores principales. En primer lugar, no conecté con los personajes. Los vi de forma externa, atendía a sus comportamientos y los sentía como meros narradores de la historia, pero, sinceramente, ninguno me caló lo suficiente. Tenemos cinco personajes principales. La protagonista es Vera, una joven peruana que se atrevió a mudarse para estudiar en la universidad de sus sueños, que queda embelesada por el grupo de los "hijos dorados", a pesar de las malas críticas y los comentarios negativos que han llegado a sus oídos a través de otros alumnos. Este grupo lo conforman Blythe, una chica perfecta y fría; Roman, un joven distante, pero atrayente; Connor, que no para de decir bromas y pasa de todo, y Charles, el que parece aligerar el ambiente cada vez que aparece. Todos ellos, siendo de los mejores estudiantes, con oscuros secretos, miembros de familias influyentes, con mucho dinero y poder (salvo Vera).
En segundo lugar, no es que me sorprendiera nada de lo que sucede en el libro. Las historias de los personajes son previsibles, desde el principio nos podemos hacer una idea de lo que ocurre, por ejemplo, el tema de Charles se veía venir, al igual que la parte oscura de la familia de Roman. Lo único que me intrigaba era saber qué le había pasado a Nathalie, un tema peliagudo, un interrogante que nos acompaña durante la mayor parte de la novela, pero sentí que, cuando descubrimos la verdad, no se le da la importancia debida.
Además, la historia está contada en tres tiempos, lo que resulta un poco confuso, hay que prestar mucha atención a las fechas porque si no no entendemos cómo evolucionan las relaciones de los personajes, porque estamos constantemente yendo de detrás hacia adelante y viceversa. La novela está catalogada como dark academia, pero considero que no lo es. Es cierto que está ambientada en la universidad de Cornell, de Derecho, pero carece de esa elegancia y oscuridad del género, quizás se dice por el uso de frases en latín, pero eso es propio de la carrera universitaria. De hecho, considero que hubiera sido muy interesante el profundizar en los casos que tenían que analizar los alumnos, en sus alegatos, y que luego aplicaran sus conocimientos a la realidad. Eso me hubiera encantado, pero no sucede.
Finalmente, os diré que lo que más me gustó del libro fue cómo se refleja el poder. Cómo el dinero y la influencia mueve montañas, cómo a pesar del esfuerzo, otra persona con más contactos que tú va a conseguir lo que tú tanto querías, de forma injusta, lo que da mucha impotencia y genera frustración. Es triste, pero lamentablemente el mundo es así en muchos ámbitos. También me gustó que los personajes no son lo que parecen, digamos que no son tan buenos como aparentan en un inicio. Algunos son fieles seguidores de la creencia de que el fin justifica los medios y son capaces de hacer lo que sea para conseguir sus objetivos. Además, algunos son volubles, vemos cómo un día pueden dártelo todo y al día siguiente dejarte sin nada, cómo la vida de las personas puede estar a merced de sus caprichos.
El desenlace del libro es bastante amargo, deja un mal sabor en el cuerpo. No sé si era necesario terminar de esa forma, yo hubiera preferido que por lo menos lo combinaran con algo más dulce, para no quedarme con esa sensación descorazonadora. Lo que más me ha transmitido del libro ha sido, justamente, el final y también el suceso relacionado con Nathalie.
¡Besos!






Que pena que no te gusto del todo. Lo dejo pasar. Te mando un beso.
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