¡Hola a todos!
Al fin me he reencontrado con Rick Riordan. Os dejo con mi opinión sobre la primera parte de la saga
Los héroes del Olimpo.
Nombre: El héroe perdido.
Saga: Los héroes del Olimpo #1
Autor: Rick Riordan.
Editorial: Montena.
Páginas: 496.
Tres semidioses. Una profecía. Y sólo cuatro días para lograr lo imposible.
Cuando Jason despierta sabe que algo va muy mal. Está en un autobús camino de un campamento para chicos problemáticos. Y le acompañan Piper, una muchacha (bastante guapa, por cierto) que dice que es su novia y el que parece ser su mejor amigo, Leo...
Pero él no recuerda nada: ni quién es ni cómo ha llegado allí. Pocas horas después, los tres descubrirán no solo que son hijos de dioses del Olimpo sino que su destino es cumplir una profecía de locos: liberar a Hera, diosa de la furia, de las garras de un enemigo que lleva mucho tiempo planeando su venganza...




Hace ya dos o tres años que terminé la saga Percy Jackson y los dioses del Olimpo, saga que adoré y que si no habéis terminado os aconsejo que lo hagáis antes de empezar con esta, porque si no os tragaréis un millón de spoilers. Ya echaba en falta a Percy, por lo que tocaba reencontrarme con su mundo (que no con él, porque en este libro tristemente no aparece -.-).
Como no podía ser de otra manera, nuestra aventura se desarrolla debido a una profecía. Ah, las profecías, qué maravillosas son. Dadme una buena profecía y ya me tenéis entretenida toda la semana. Y es que es me encantan, no paro de hacer conjeturas de qué puede significar cada cosa o de quién desempeñará cada papel. Tengo una pequeña lista de quiénes pueden ser los mestizos elegidos para esta, pero hay huecos en blanco, ya que algo me dice que a algunos no los hemos conocido todavía.
Esta vez tenemos como protagonistas a Jason, Leo y Piper, los que me han gustado mucho. ¿Más que Annabeth, Percy y Grover? No, por supuesto que no. Sé que las comparaciones son odiosas, pero es que es inevitable compararlos, aunque elste nuevo trío protagonista no está nada mal. Jason es un chico que se despierta en un autobús junto a Piper y Leo, pero no se acuerda de nada. Ni de quién es él, qué hace ahí y quiénes lo rodean. El pobrecillo no lo pasará muy bien, sobre todo cuando de repente se entera de que sabe hablar latín y tiene una moneda que se convierte en espada y no tiene ni idea de cómo demonios puede hacer esas cosas. Jason me ha parecido un protagonista valiente, fuerte y decidido. Es un buen líder, controla sus movimientos y mantiene a todos a flote. Sí, Jason podría ser mi favorito, si no estuviera Piper para eclipsarlo. Piper ha sido, de lejos, la que más me ha gustado (y eso que su nombre no me gusta), porque nos demuestra lo grande que es su corazón y lo valiente que es. Además, experimenta una clara evolución a lo largo de la lectura: pasa de no querer ser vista por nadie y pasar desapercibida, a hacer frente a todo el que obstaculice su camino y a ser digna de admiración, imponiendo respeto y también confianza. Además, si somos francos, en realidad es ella la que cuida de los chicos y es bastante más perspicaz que ellos. Leo es el único personaje que me ha chirriado. Mirad que el chico lo intenta, soltando comentarios graciosos cada dos por tres e intentado aliviar tensiones. El problema viene siendo que a mí no me hacía gracia, pero ni pizca eh. De hecho, me resultaba bastante pesado, cansino, agobiante... Y sé que él aporta mucho a la historia, salva a Jason y Piper en más de una ocasión gracias a su don y el medio de transporte lo obtuvieron gracias a él. Peeero aunque haya sido de utilidad, yo no lo trago. Lo siento Leo, pero por ahora estás en mi lista negra, espero que eso cambie.
Si en la saga anterior teníamos a Percy como narrador, en esta se turnan Piper, Jason y Leo para contar la historia. Por una parte esto está muy bien, porque conocemos mejor a cada personaje y empatizamos más con ellos, sin centrarnos en uno en concreto. Pero, por otro lado, había muchas veces en las que tanto cambio de narrador resultaba innecesario, debido a que los personajes se encontraban en el mismo lugar y no hacía falta estar cambiando de punto de vista, ya que más o menos experimentaban lo mismo. Eso sí, el tono de humor se mantiene durante toda la novela, lo que facilita que nos enganchemos y entretengamos más.
"-¿No podemos volarla o algo por el estilo?
-Sin mí, no tenéis poder suficiente- contestó Hera-. Antes podríais intentar destruir una montaña.
-Ya lo hemos hecho hoy-dijo Jason."
Por supuesto, hay mucha mitología, cosa que me encanta. Además, el autor introduce de manera muy original la mitología romana, relacionándola con la griega, la cual ya se trataba en la saga anterior. Como sabéis, la mitología griega y la romana se parecen mucho, pero no son iguales, ya que hay dioses y seres que en una cultura están y la otra no, entre otros matices. Pues bien, Rick Riordan juega con ambas mitologías dándole a los dioses una parte griega y una parte romana, como si fueran dos personalidades distintas, lo que complica más las cosas y les da mucho más contenido. Además, en este libro conoceremos mejor a dioses con los que no habíamos tratado mucho, como son Afrodita o Hefesto. Uno que me hizo mucha gracia era el dios Eolo, que el pobre está como una cabra y da algo de miedito, pero creo que fue la parte que más me gustó de la novela. Qué me reí con ese hombre (que en realidad no es un hombre, en el sentido humano, pero bueno, vosotros me entendéis).
En definitva, que estoy muy contenta de haber vuelto a leer algo de Rick Riordan, porque todos sus libros hasta ahora me han gustado y espero que siga siendo así. El final de la novela me dejó con ganas de más, ya que se acaba en un punto interesante, la continuación promete descubrirnos muchas cosas nuevas ^^
¡Besotes!