Hoy os traigo una lectura especial, ya que estaba deseando leerla desde hace ya mucho tiempo.
Nombre: Títeres de la magia.
Trilogía: Marabilia #2
Autoras: Iria G. Parente y Selene M. Pascual
Editorial: Nocturna.
Páginas: 521.
Los nigromantes de la Torre de Idyll no son como dicen los cuentos. Allí nadie sacrifica doncellas ni juega con la muerte, sólo se estudia entre libros y hechizos.
Clarence, que siempre ha vivido ahí, adora esa calma.
Hazan, que conoce el mundo exterior, comienza a cansarse de ella.
Sin embargo, cuando unos venenos letales empiezan a comercializarse por toda Marabilia, ambos deben abandonar esa paz. Alguien tiene que encontrar un antídoto con urgencia... aun si el precio a cambio es uno mismo.
No os podéis ni imaginar las ganas que tenía de reencontrarme con los maravillosos personajes que conocimos en Sueños de piedra y volver a recorrer diferentes lugares de Marabilia. Qué alegría me llevé cuando supe que la historia tendría segunda parte, e incluso ha salido una tercera.
Esta entrega tal vez cuenta con menos acción que su predecesora, pero eso no es ningún problema, porque es una novela maravillosa. En serio, no sé ni por dónde empezar a hablar de ella, porque quiero decir muchas cosas y siento que se me van a olvidar, intentaré ir paso por paso.
Esta vez, nuestros protagonistas serán Hazan y Clarence. A Hazan lo conocimos en el libro anterior, un muchacho algo desastre, pizpireta y con ganas de comerse el mundo, aunque él no lo sepa. Hazan me pareció un amor desde que lo conocí, y ahora que ha crecido un poco y podemos vivir de primera mano cómo siente y piensa, he de decir que me parece un personaje 10, por lo real que es. Sigo viendo a Hazan como un niño, en su inocencia y bondad, pero en otras cosas ya es todo un hombre, con su esfuerzo por conseguir lo que quiere, su empatía y su manera de afrontar los problemas. Es como si yo hubiera visto crecer a este chiquillo, así que me siento muy orgullosa de él, tanto por su comportamiento como el corazón de oro que tiene.
Con él se alternará el punto de vista de Clarence, nuestra incorporación estrella. Clarence es el tutor de Hazan, un chico que no ha visto mundo, que ha pasado toda su vida encerrado en una torre, convencido de que con su magia podría lograr cualquier cosa y con la voluntad de ayudar a muchísima gente con ella. Clarence es un joven que me ha gustado mucho (a pesar de que me ponga nerviosa que llame a Hazan "aprendiz" cada dos por tres), pero que vive de ilusiones, por así decirlo, así que cuando por fin sale a dar lo mejor de sí y se encuentra con cosas no muy agradables... Digamos que se plantea muchas cosas, debido a la decepción tan grande que se lleva.
Hey, no os preocupéis, que tendremos otros personajes muy queridos, como son Lynne y Arthmael, no os creerías que ibais libraros de ellos, ¿verdad? Este par sigue igual que siempre, discutiendo día tras otro, con respuestas ingeniosas y momentos que nos harán sonreír porque, seamos sinceros, son adorables. Son una de mis parejas literarias favoritas porque no pierden su esencia, luchan por sus sueños y se quieren como nadie. Me creo a pies juntillas que sus auras se unan y se entrelacen de una manera preciosa, como bien nos cuenta Hazan, porque su amor traspasa el papel. Verlos de nuevo juntos, con Hazan, es como ver reunirse a una familia de nuevo. He estado privada leyendo el libro, como podéis ver.
"Cuando ella se acomoda, cerca de Arthmael, sus auras parecen extenderse. Las líneas que había percibido se tocan, como si se buscaran y bailaran al son de sus latidos. Se enredan, se atan y vuelven a soltarse. (...) Nunca había imaginado el amor así, pero tiene sentido. Y siento unas irresistibles ganas de tocarlo, de ayudar a que las dos auras se junten, como si fueran maleables... Pero sé de antemano que no lo van a hacer; que permanecerán independientes, separándose y reencontrándose, jugando, probando los límites, confundiéndose. Siempre en movimiento.
¿Es esa la apariencia del amor verdadero?"
El único personaje que no me ha convencido ha sido Ariadne, porque tiene un carácter muy tajante, no tiene filtro y desde la primera página me transmitió malas vibraciones. No me parece mala chica, pero no es transparente y creo que sabe mucho y sabe cómo usar esos conocimientos, y eso la convierte en una persona peligrosa. De todas formas, se ve lo mucho que quiere a Clarence, pese a tener siempre una máscara de frialdad puesta.
Otra cosa a destacar es la relación que hay entre los protagonistas. Ya desde el principio me olía por dónde iban a ir los tiros, pero no pensé que las autoras iban a introducir una historia de amor LGTB de una forma tan maravillosa. En serio, así es como debería ser en todas las novelas. Natural, como el aire, e intensa, como el fuego. Creo que, a día de hoy, es la historia de amor LGTB más bonita que he leído, porque es real, surge sin forzarse, se trata de un modo normal, porque lo es. Todo sucede con tanta magia que, casi sin notarlo, empiezas a sentir lo que sienten ambos personajes. Precioso. No puedo hacer más que alabar el trabajo de las autoras, porque es sublime.
Sobre la ambientación, ya os digo que me ha encantado, como os podéis imaginar. Tiene numerosos elementos fantásticos que nos mantienen atentos, y la magia se percibe en ellos, pero también en otras cosas más cotidianas. Eso sí, hay acción, no obstante, parte de ella se ve sacrificada para atender temas más profundos, que nos hacen reflexionar. Sobre todo, nos enfrentaremos al fracaso y a los sentimientos que este produce, al dolor de una traición, al sentir que tus expectativas sobre una persona, sobre el mundo o sobre ti mismo se vienen abajo. ¿Realmente vale la pena soñar? ¿Merece la pena luchar por un mundo que ya está podrido en su mayor parte? Todas estas cosillas serán tratadas hábilmente en a novela, ya os digo que os harán pensar en más de una ocasión. Encima, hay algunas escenas que os pondrán las emociones a flor de piel, así que preparaos para sentir el corazón en un puño y quizás caiga alguna lagrimilla, quién sabe.
"En la historia, los actos de amor son los primeros en ser olvidados. Las buenas acciones palidecen en comparación con los asesinatos, las guerras, el hambre y la pobreza. Nadie recuerda cómo los enamorados se amaron locamente. Nadie recuerda a quienes se consumieron por ayudar a otros. Nadie recuerda que alguien, alguna vez, en algún lugar, tendió la mano a quien no tenía nada y lo guió de nuevo fuera de la desesperación."
Como veis, he quedado encantada con esta novela. Seamos realistas, era justo lo que esperaba de ella y me alegro de que haya cumplido mis expectativas. No le he dado las 5 mariposas porque me ha faltado algo más de garra, sentir ese "clic" que sí noté cuando leí Sueños de piedra. Quitando eso, sabéis que tenéis que leer el libro, porque es una auténtica marabilia.
¡Besotes!
Esta entrega tal vez cuenta con menos acción que su predecesora, pero eso no es ningún problema, porque es una novela maravillosa. En serio, no sé ni por dónde empezar a hablar de ella, porque quiero decir muchas cosas y siento que se me van a olvidar, intentaré ir paso por paso.
Esta vez, nuestros protagonistas serán Hazan y Clarence. A Hazan lo conocimos en el libro anterior, un muchacho algo desastre, pizpireta y con ganas de comerse el mundo, aunque él no lo sepa. Hazan me pareció un amor desde que lo conocí, y ahora que ha crecido un poco y podemos vivir de primera mano cómo siente y piensa, he de decir que me parece un personaje 10, por lo real que es. Sigo viendo a Hazan como un niño, en su inocencia y bondad, pero en otras cosas ya es todo un hombre, con su esfuerzo por conseguir lo que quiere, su empatía y su manera de afrontar los problemas. Es como si yo hubiera visto crecer a este chiquillo, así que me siento muy orgullosa de él, tanto por su comportamiento como el corazón de oro que tiene.
Con él se alternará el punto de vista de Clarence, nuestra incorporación estrella. Clarence es el tutor de Hazan, un chico que no ha visto mundo, que ha pasado toda su vida encerrado en una torre, convencido de que con su magia podría lograr cualquier cosa y con la voluntad de ayudar a muchísima gente con ella. Clarence es un joven que me ha gustado mucho (a pesar de que me ponga nerviosa que llame a Hazan "aprendiz" cada dos por tres), pero que vive de ilusiones, por así decirlo, así que cuando por fin sale a dar lo mejor de sí y se encuentra con cosas no muy agradables... Digamos que se plantea muchas cosas, debido a la decepción tan grande que se lleva.
Hey, no os preocupéis, que tendremos otros personajes muy queridos, como son Lynne y Arthmael, no os creerías que ibais libraros de ellos, ¿verdad? Este par sigue igual que siempre, discutiendo día tras otro, con respuestas ingeniosas y momentos que nos harán sonreír porque, seamos sinceros, son adorables. Son una de mis parejas literarias favoritas porque no pierden su esencia, luchan por sus sueños y se quieren como nadie. Me creo a pies juntillas que sus auras se unan y se entrelacen de una manera preciosa, como bien nos cuenta Hazan, porque su amor traspasa el papel. Verlos de nuevo juntos, con Hazan, es como ver reunirse a una familia de nuevo. He estado privada leyendo el libro, como podéis ver.
"Cuando ella se acomoda, cerca de Arthmael, sus auras parecen extenderse. Las líneas que había percibido se tocan, como si se buscaran y bailaran al son de sus latidos. Se enredan, se atan y vuelven a soltarse. (...) Nunca había imaginado el amor así, pero tiene sentido. Y siento unas irresistibles ganas de tocarlo, de ayudar a que las dos auras se junten, como si fueran maleables... Pero sé de antemano que no lo van a hacer; que permanecerán independientes, separándose y reencontrándose, jugando, probando los límites, confundiéndose. Siempre en movimiento.
¿Es esa la apariencia del amor verdadero?"
El único personaje que no me ha convencido ha sido Ariadne, porque tiene un carácter muy tajante, no tiene filtro y desde la primera página me transmitió malas vibraciones. No me parece mala chica, pero no es transparente y creo que sabe mucho y sabe cómo usar esos conocimientos, y eso la convierte en una persona peligrosa. De todas formas, se ve lo mucho que quiere a Clarence, pese a tener siempre una máscara de frialdad puesta.
Otra cosa a destacar es la relación que hay entre los protagonistas. Ya desde el principio me olía por dónde iban a ir los tiros, pero no pensé que las autoras iban a introducir una historia de amor LGTB de una forma tan maravillosa. En serio, así es como debería ser en todas las novelas. Natural, como el aire, e intensa, como el fuego. Creo que, a día de hoy, es la historia de amor LGTB más bonita que he leído, porque es real, surge sin forzarse, se trata de un modo normal, porque lo es. Todo sucede con tanta magia que, casi sin notarlo, empiezas a sentir lo que sienten ambos personajes. Precioso. No puedo hacer más que alabar el trabajo de las autoras, porque es sublime.
Sobre la ambientación, ya os digo que me ha encantado, como os podéis imaginar. Tiene numerosos elementos fantásticos que nos mantienen atentos, y la magia se percibe en ellos, pero también en otras cosas más cotidianas. Eso sí, hay acción, no obstante, parte de ella se ve sacrificada para atender temas más profundos, que nos hacen reflexionar. Sobre todo, nos enfrentaremos al fracaso y a los sentimientos que este produce, al dolor de una traición, al sentir que tus expectativas sobre una persona, sobre el mundo o sobre ti mismo se vienen abajo. ¿Realmente vale la pena soñar? ¿Merece la pena luchar por un mundo que ya está podrido en su mayor parte? Todas estas cosillas serán tratadas hábilmente en a novela, ya os digo que os harán pensar en más de una ocasión. Encima, hay algunas escenas que os pondrán las emociones a flor de piel, así que preparaos para sentir el corazón en un puño y quizás caiga alguna lagrimilla, quién sabe.
"En la historia, los actos de amor son los primeros en ser olvidados. Las buenas acciones palidecen en comparación con los asesinatos, las guerras, el hambre y la pobreza. Nadie recuerda cómo los enamorados se amaron locamente. Nadie recuerda a quienes se consumieron por ayudar a otros. Nadie recuerda que alguien, alguna vez, en algún lugar, tendió la mano a quien no tenía nada y lo guió de nuevo fuera de la desesperación."
Como veis, he quedado encantada con esta novela. Seamos realistas, era justo lo que esperaba de ella y me alegro de que haya cumplido mis expectativas. No le he dado las 5 mariposas porque me ha faltado algo más de garra, sentir ese "clic" que sí noté cuando leí Sueños de piedra. Quitando eso, sabéis que tenéis que leer el libro, porque es una auténtica marabilia.
¡Besotes!










