¡Hola, hola!
¿Qué tal? Llevo un tiempo desaparecida, porque entre el trabajo y que el finde pasado aproveché para escaparme de apartamento, apenas me he conectado, pero ya estoy por aquí. Espero que todos estéis bien y leyendo mucho ;)
Autora: Alice Kellen.
Editorial: Plataforma Neo.
Páginas: 362.
Léane y Blake, ella francesa y él inglés, no son dos piezas de un puzle destinadas a encajar. En realidad, ni siquiera se soportan cuando el concurso de periodismo de la universidad los sitúa en el mismo punto de partida. Él valora sus sueños por encima de todo y no dejará que nada se interponga en su recorrido hacia la meta, ni siquiera el seductor acento de Léane. Ella necesita el dinero del premio y utilizará todos sus encantos para convertirse en ganadora. Ambos están dispuestos a todo, incluso a ignorar el magnetismo que poco a poco irá surgiendo entre sus artimañas y discusiones. Pero, cuando el calor de la atracción entre en su punto álgido, el frío de la realidad les demostrará que a veces los caminos más largos deben realizarse con alguien que te lleve de la mano.
He leído algunos libros de Alice Kellen, que es una autora que me encanta, y me propuse este año comenzar con toda su bibliografía por orden de publicación. Se nota que Llévame a cualquier lugar es el primer libro de la autora, porque le falta un poco de la esencia que tienen sus libros posteriores, no sé cómo explicarlo, pero los que la habéis leído me entenderéis.
La verdad es que es un libro que se lee en un suspiro, porque la historia es muy sencilla y natural, salvo algunas conversaciones que me parecieron algo forzadas. Está contado de una manera ligera, de forma bastante directa y sin muchas florituras, y al ser una historia de amor universitario, engancha muchísimo.
"No sé cuánto tiempo estuve corriendo, pero cuando advertí que no podría huir de los problemas, frené en seco. No podía librarme. Era imposible. Principalmente, porque acababa de descubrir que yo era el problema del que estaba intentando huir. Y da igual lo rápido que seas, es jodidamente difícil escapar de uno mismo".
Es un libro que tiene un enemies to lovers muy marcado. Me ha gustado esa rivalidad inicial, como los protagonistas no se soportan, y eso se ve en el trato, en las jugarretas que se hacen y en la manera de dirigirse el uno al otro. Algunas salidas me parecieron excesivas, pero sí que la autora consiguió reflejar lo mucho que se detestan al inicio los personajes, para que seguidamente comiencen a buscarse. Porque claro, esos rifirrafes constantes también puede ser fruto de una atracción no resuelta, la cual empieza a notarse a medida que pasamos las páginas. El tira y afloja entre los protagonistas da mucha vida.
He disfrutado del tema de la rivalidad por el concurso, tenía ganas de saber cómo les iban saliendo las diferentes pruebas y también me ha parecido muy tierno cómo Blake y Léane se van conociendo y aceptan las manías y particularidades de cada uno, por ejemplo, me pareció muy especial el detalle de los caramelos rojos y de cómo ella asocia el amor con el color de verde, o cómo a ella le parece fascinante que Blake adore la botánica. Esas cositas hacen que nos encariñemos de la relación. Sin embargo, me faltó más profundidad en el entorno de Blake, ya que se nos cuenta, pero de manera algo superficial y diría que un poco con pinzas. Él no ha terminado de gustarme, en ocasiones se comporta como un verdadero idiota y tiene actitudes que no son tolerables, tal vez por eso no llegué a conectar del todo con la novela. Con Léane, en cambio me llevé mejor, aunque tampoco es que me pareciera una gran protagonista, simplemente estaba bien.
Espero leer en breve la siguiente novela de la autora, que se titula Sigue lloviendo.
¡Besos!


















































