¡Buenas!
Ya sabéis que me gustan los clásicos, pero hacía tiempo que no leía ninguno. Así que me animé a leer uno que llevaba queriendo devorar desde hace tiempo, os dejo con mi opinión.
Nombre: Cumbres borrascosas.
Autora: Emily Brontë.
Editorial: Alianza.
Páginas: 416.
La poderosa y hosca figura del atormentado Heathcliff domina "Cumbres Borrascosas", novela apasionada y tempestuosa cuya sensibilidad se adelantó a su tiempo. Los brumosos y sombríos páramos de Yorkshire son el singular escenario donde se desarrolla con fuerza arrebatadora esta historia de venganza y odio, de pasiones desatadas y amores desesperados que van más allá de la muerte y que hacen de ella una de las obras más singulares y atractivas de todos los tiempos.
Este libro era uno de mis eternos pendientes. Tenía muchas ganas de leerlo, pero a la vez, sentía miedo, porque todo el mundo coincidía en que era de esos libros que amas u odias. De hecho, he de reconocer que empecé odiándolo. Las primeras páginas se me hicieron muy cuesta arriba, no le pillaba el gusto a la manera de escribir de la autora y todo me parecía un lío. Incluso pensé en abandonarlo, porque cada página se me hacía un suplicio. Pero me dije que no podía rendirme tan fácilmente, teniendo en cuenta que había esperado para leer el libro, al menos le debía un esfuerzo más. Y lo agradecí, porque terminó encantándome. Pasando esa primera parte, ya la historia va tomando mejor ritmo, las cosas se van liando, se arma el dramón enrevesado y bueno, acabé encandilada con la historia.
Creo que lo que más me impactó del libro es que es amor, con todas sus letras. En esta novela se vive el amor de una manera intensa y dolorosa, el amor en todas sus formas, los protagonistas son capaces de cometer verdaderas crueldades por este sentimiento, pero no se puede negar que existe. No el amor que deseríamos, al menos yo, pero no se puede dudar que los personajes se quieren tanto que duele. Duelen las cosas que hacen el uno por el otro, las jugarretas, los teatrillos y las puñaladas. Cumbres borrascosas está lleno de amor, del arrollador, del que ocupa tu alma entera, aunque tóxico a más no poder. Los protagonistas se aman, pero quizás sería mejor que se quisieran un poco menos y se quisieran mejor. Además, sentí que cuanto más se hacían sufrir el uno al otro, más se querían.
"Les partiré a los dos el corazón, aún a riesgo de partirme el mío"
Los personajes son muy cuestionables, no sabía si despreciarlos o tomarles cariño, porque tienen unas personalidades muy complejos y cometen cada acto... Lo peor es que ninguno se salva, ni siquiera Elena, la que nos va contando toda la historia, que me ha parecido una mete fuego. Los que voy a nombrar son tres: Catherine, Heathcliff y Edgar. Catherine es, principalmente, la que arma todo el follón. Parece dulce, pero tras ese rostro de ángel, se esconde una joven caprichosa, que mira por sus intereses y quiere tenerlos a todos a sus pies. Le interesa la riqueza, pero a la vez no quiere desprenderse del amor de su vida. Quiere tenerlo todo, sin importar lo que cueste, y si alguien se pone en su contra, sufre la consecuencias. Edgar me ha parecido un poco el panoli, el pagafantas que le hace todos los caprichosos a su amada, aun sabiendo que ella nunca le querrá, sino que lo utiliza. Sus celos le nublan, porque, seamos franco, el siempre supo lo que había, que él estaba de más. Heathcliff es el personaje que más confusión me ha creado. Es vengativo, capaz de hacer daño a cualquiera y guarda rencor en su corazón durante toda su vida. En el libro no paran de referirse a él como un demonio. Yo a veces lo quería, pero la mayoría de las veces lo detestaba. Creo que puedo comprender hasta un punto su personalidad por lo que vivió de niño, pero luego hace tantas cosas horribles que es imposible justificarlo ni ver su parte buena.
"-Yo sería muy desgraciada si estuviera en el cielo.
-Porque no es usted digna de ir a él-contesté-. Todos los pecadores serían muy desgraciados en el cielo."
Me ha gustado, además, que vivamos dos generaciones de los personajes. Creo que nos ayuda a conocer el origen de las personalidades de los personajes, a sorprendernos con sus argucias y los odios y amores que arrastran desde antaño. Si os digo la verdad, el título del libro le viene que ni pintado, porque es una borrasca en sí misma, que logra enganchar al lector y lo arrastra con ella. El desenlace me encantó, lo tomé como el cierre del círculo y me pareció perfecto.
¡Un besote!





